Todo lo que conocias, esta a punto de cambiarestas lista para eso?

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martes, 8 de marzo de 2011

Capitulo 26

Lo prometido es deuda; aquí esta el capitulo 26. 
Lamento la tardanza!


Capitulo 26

-No tengo idea de que hablas- murmuré fríamente sin siquiera voltearme a verlo.
Estaba equivocado. Todo lo que Jason había dicho no era más que una simple mentira. Hacia mucho tiempo que yo no deseaba…
-Claro que la tienes- contestó, casi tan frío como yo- sabes perfectamente que detrás de esa faceta de niño bueno, se esconde un monstruo. Y ni siquiera tú sabes cuando saldrá a flote de nuevo…
-¡Ya cállate!- le espeté, sintiendo de pronto una incontrolable jaqueca- ¡Tú no sabes nada sobre mi! ¡Yo no soy como tú!
-No, por supuesto que no. Al menos yo admito lo que soy.- murmuró a mis espaldas.
Mi cabeza estaba por explotar. Parecía que con cada pulsación, un montón de agujas se clavaran en mis sienes, provocándome un dolor insoportable.
-Lo ves. Aun inconcientemente, sabes que tengo razón- a pesar de estar de espaldas a él, pude sentir como una sonrisa de triunfo se curvaba en sus labios.
Inspire y traté de hacer el dolor desaparecer.
-¿Por qué estas aquí?- murmuré al cabo de varios intentos fallidos- ¿por qué llegas a esta casa en el momento más inoportuno que podrías? ¿Por qué insistes en torturarme? ¿Por qué?
Me volteé para enfrentarlo. La sonrisa desapareció de sus labios, reemplazada por una mirada llena de rencor.
-Yo solo vine a cumplir con lo que mereces…-sus ojos se tornaron más oscuros
Respiré
-Si alguien debiera pagar por lo que pasó esta noche…ese serias tú- repliqué apretando mis dientes.
-Depende de cómo lo mires- esbozó una imperceptible sonrisa, dejando ver su dentadura afilados- ya te lo dije, solo vengo a cobrar lo que hiciste
-¿Y yo no debería hacerlo?- alcé mi tono de voz, sintiendo como una oleada de rabia me inundaba- ¿Yo no debería vengarme de ti por haber asesinado…?
En ese momento la gran puerta de la biblioteca se abrió y Amethyst irrumpió en ella.
-Erik, ven rápido. La chica despertó…y creo que tiene algo importante que contarnos.

………………………………………………..
Ambos se voltearon instantáneamente hacia mí y me miraron expectantes.
-¿De que hablas?- dijo por fin Erik, frunciendo levemente el seño
Inspiré profundamente y procedí a explicarles.
-Hace unos minutos ella despertó nuevamente, y me dijo su nombre. Luego yo le pregunté como había llegado aquí, y ella me prometió contarlo. Tú dijiste que ella tenia la esencia de los dos chicos que trataron de secuestrarme ayer- fruncí el seño pensativamente- por lo que será mejor que tu también oigas esto.
Me detuve y exhale el aire cansinamente. Había hablado muy rápido.
Ambos quedaron en silencio durante unos segundos, como si procesaran la información que acababa de comunicarles. Finalmente, Erik habló.
-Tienes razón. Vamos para allí.
Se acercó a mí y tomó mi brazo, arrastrándome suavemente hacia afuera de la biblioteca.
Avanzamos por el largo pasillo, Erik aun sujetando mi brazo, mientras éramos seguidos por Jason.
En ese momento mi teléfono comenzó a vibrar en uno de mis bolsillos.
-Lo siento- musité mientras acercaba el aparato a mi oreja- no tardaré, lo prometo.
Erik asintió y siguió de largo junto con su hermano, mientras yo me recostaba contra una de las paredes.
-¿Hola?- dije cuando finalmente hubieron pasado
-¿Amethyst? ¿Eres tú? ¿Se puede saber donde rayos estabas? ¿Y por qué no has aparecido en la casa en todo el día?- una voz frenética exclamó del otro lado de la línea.
Era Gabby. Genial, otro problema más
-Este, yo…estuve toda la mañana en el centro comercial- mentí cruzando los dedos- con Chloe y Liz. Ahora mismo estamos en su casa.- agregué, tratando de mantener un tono calmado y seguro.
Silencio.
-Aha…-dijo Gabby, y yo crucé mis dedos con más fuerza- Esta bien. Pero la próxima vez me avisas desde el principio. Y quiero que estés en casa antes de las diez ¿Está bien?- ordenó tratando de adoptar un tono de voz autoritario
Sonreí en silencio. ¡Sí, todo había salido bien!
-Claro, claro, por supuesto- me apresuré a contestar- no te preocupes.
-De acuerdo. ¿Necesitas algo?- Preguntó suavizando su tono
-No, no, estamos perfectamente bien.- murmuré algo nerviosa-Ahora tengo que irme, nos vemos Gabby.
-Cuídate mucho- contestó ella mientras yo oprimía el botón de colgar.
Solté un bufido.
Era como si de pronto estuviera llevando otra vida secreta. Una vida que obviamente, nunca nadie me creería.

Mientras tanto
Jason y yo pasamos junto a Amethyst y seguimos de largo por el largo pasillo, mientras ella colocaba el celular junto a su oído.
Llegamos finalmente a la habitación en donde se hallaba la chica y Jason colocó una mano sobre el picaporte; más yo la aparté rápidamente con un golpe.
-No. te quedas aquí afuera- expliqué autoritariamente.
El pestañeó un par de veces
-¿Quién murió y te hizo mi jefe?- contestó con una sonrisa burlona, mientras insistía en abrir la puerta.
Mi mano golpeó la suya de nuevo
-No necesito ser tu jefe para decirte que hacer en mi casa- puse énfasis en la penúltima palabra
-Ya. Pero yo como tú hermano mayor, tengo el derecho de hacer lo que se me de la gana. Así que, con permiso- me empujó contra la pared y colocó su mano en el picaporte nuevamente.
-Ya deja de hacer eso- me quejé irritado- Ya te dije que no vas a…
-Ya dejen de pelear como dos chicos- murmuró inmutable una voz a nuestras espaldas
Ambos nos volteamos sorprendidos. Evandar, seguido por Rosalinda, nos miraba con los brazos cruzados.
-Así que es cierto. Has regresado- musitó dirigiéndose a Jason
-Contén tu emoción Evandar; yo se que te alegras de verme- replicó él irónico- Rose- agregó luego, dirigiendo su mirada hacia Rosalinda y sonriendo descaradamente mientras le guiñaba un ojo- Mucho tiempo sin vernos. Te ves muy bien.
Esta le respondió con una mueca de irritación, mientras ponía los ojos en blanco.
-¿Dónde está Saphire?- pregunté, ignorando el comentario de Jason
-Si; así estaría toda la familia reunida- interrumpió él con más sarcasmo.
Rosalinda y yo lo fulminamos con la mirada, mientras Evandar suspiró cansinamente.
-Está cerrando el salón de las espadas- explicó, dirigiéndose enteramente hacia mí- estará aquí en unos minutos.
Dicho esto se abrió paso entre los dos y abrió la puerta de la habitación.
-Y Jason- dijo antes de abrirla completamente- tú vas a esperar afuera.
Dicho esto atravesó el marco junto con Rosalinda.
-Uh, ese vejestorio sabe todo lo que pasa en esta casa- dijo con cierto desagrado, una vez que Evandar hubo entrado- da escalofríos.
-Diviértete aquí afuera- repliqué con la misma sonrisa que él usaba tan a menudo.
-Oh, créeme que lo haré- me guiñó un ojo, cosa que solo ayudo a aumentar mi irritación. Abrí la puerta y entré, cerrándola de un portazo.

Unos minutos después
Literalmente corrí, por el intrincado pasillo, hasta que divisé la puerta que comunicaba con la habitación de Angy.
Ladee la cabeza algo confundida; Jason estaba allí, recostado contra una de las paredes.
-Llegas tarde- me reprochó sin siquiera levantar la mirada - el resto de los interrogadores ya están adentro.
-¿Entonces qué haces aquí afuera?- me oí preguntar. En realidad ¿por qué me importaba?
-Aparentemente tu noviecito no me considera “de confianza”- se encogió de hombros, quitándole importancia
-Oh, ya veo- en realidad, era un alivio que él no participara de la conversación. No era solo Erik quien no lo consideraba confiable.
-Oh, entonces yo…-murmuré señalando el picaporte.
Él se hizo a un lado con una sonrisa y dejó que yo abriera la puerta.
-Cuida tus espaldas- me susurró antes de cerrar la puerta detrás de mí.
¿Qué? ¿Qué cuide mis espaldas? ¿Qué rayos había querido decir con eso?
Mis pensamientos seguían divagando aquella extraña-y perturbadora-oración, mientras las miradas de los presentes se voltearon hacia mí.
Pasaron unos segundos antes de que lo notara, por lo que mis mejillas se tiñeron de un rosáceo violento.
-Lamento la tardanza- me limité a musitar, mientras me sentaba en una silla, junto a Erik.
Mis ojos se posaron en Angy. Parecía una sospechosa que estaba a punto de ser interrogada por los policías. Un pájaro indefenso rodeado de gatos.
Sus ojos daban la impresión de haber aumentado de tamaño y su piel estaba tan pálida que parecía enfermiza.
Sentí una profunda empatía hacia ella. Despertar en un lugar que no conoces, rodeada de gente extraña, que no era humana; era sin lugar a dudas una experiencia escalofriante. Más si tenías en cuenta todo lo que probablemente había vivido anteriormente.
Esto me hizo recordar mi propia situación. Parecían haber pasado días desde que había descubierto la verdad sobre Erik y su familia. Sin embargo, apenas si habían transcurrido horas. Extrañamente, y a pesar de que conservaba el deseo de salir corriendo y no volver nunca más a esa casa, comenzaba a acostumbrarme lentamente a la situación.
Desvié la atención de ella un segundo y la centre en los demás que se habían acomodado a su costado.
Evandar y Rosalinda estaba allí. ¿Cómo habían llegado tan rápido?
Él permanecía tieso, recostado contra la pared con sus brazos cruzados, mientras ella descansaba en una butaca cercana. Ambos tenían, al igual que Erik, una expresión llena de preocupación y curiosidad.
Erik se volteó hacia mí y me hizo una seña con la cabeza.
Suspiré.
-Angy- comencé con un tono de voz mas tembloroso del que hubiera querido- hoy yo te pregunte qué era lo que te había ocurrido para causarte tanto temor, y bueno…-me detuve. Esto era mas difícil de lo que aparentaba- tú me dijiste que…
-Que te contaría todo- interrumpió ella con firmeza- y lo haré. Pero pensé que solamente estaríamos…-miró a su alrededor, observando con desconfianza a Erik y su familia.
-Esto nos incumbe tanto como a ella- intervino Erik frío- es más, nuestro mayor interés es saber como llegaste hasta aquí cubierta por esa esencia tan…peculiar.
Angy lo miró fijamente y se mordió el labio inferior
-Se que te resultará difícil confiar en personas que no conoces- comenzó Evandar amablemente- en especial si sabes que no son humanos…
Abrí los ojos de par en par ¿cómo se había enterado de qué ella lo sabia?
Angy desvió su mirada de Erik y la centró en Evandar, frunciendo levemente el seño.
-¿Qué son?- murmuró finalmente- no son humanos…y para ser sincera no creo en los vampiros así que…
Rosalinda soltó una risita
-Oh, no. No somos vampiros- dijo ella entre risitas- me alegra que alguien lo entienda.
-¿Entonces…qué son?- insistió ella
-te lo diremos a su tiempo- respondió Evandar calmadamente- pero ahora, es esencial que nos digas todo lo que viste, todo lo que escuchaste; todo lo que te pasó.
Angy volvió a morderse el labio y se llevó una mano a las sienes.
Inhaló y exhaló varias veces, y luego arrancó.
-Las personas que me secuestraron…aquella noche en el club- comenzó ella con voz pausada
Una idea llegó a mi cerebro
-¡Espera!- interrumpí de pronto, lo que hizo que todos se voltearan hacia mí.- ¡Tú eres esa chica que desapareció en el club al que fui! ¿Recuerdas Erik?
Él asintió lentamente.
-Sí. Así es.- contestó Angy- Esa noche…lo único que recuerdo es que una espesa niebla se había formado…cerca del bosque.
Erik abrió los ojos de par en par y murmuró algo que yo no comprendí.
-Una niebla- musitó Evandar pensativo- ¿algo más?
-Pues, no mucho. supongo que después de eso perdí el conocimiento. Y luego desperté en una habitación oscura y húmeda.- prosiguió Angy despacio, como si las imágenes flotaran aun en su cabeza- luego…
La puerta se abrió de golpe.
-¿Se puede saber por qué rayos está Jason esperando en la puerta? ¿Desde cuando él es bienvenido en esta casa?- espetó una voz furiosa.
Era Saphire, cuyos ojos se habían oscurecido debido a la irritación, hasta tomar un negro profundo.
Al ver esto, Angy se sobresaltó y pegó un pequeño grito mientras comenzaba a temblar en la cama.
Todos volteamos nuestras cabezas hacia ella.
-Tranquila, esta bien. Ella no te hará nada- trató de calmarla Evandar
Angy dejó de temblar.
-¿Quién es ella?- preguntó Saphire frunciendo el seño y ladeando la cabeza, mientras se acomodaba contra una de las paredes
-Oh, ella es Angy- respondí yo tímidamente- la encontramos desmayada en el bosque y…
-Genial, lo que necesitábamos. Más humanos- murmuró Saphire fríamente.
Rosalinda le dirigió una mirada mordaz.
-Sus ojos…eran como los de…-susurró Angy, aun consternada por el susto
-¿Cómo los de?- inquirió Erik impaciente, su voz  llena de curiosidad
-Esos ojos. Ambos los tenían. La chica y el chico- murmuró ella en respuesta.
La familia Borleck se miró entre sí, intercambiando miradas llenas de significados ocultos.
-¿dijiste que eran dos? ¿Un chico y una chica?- preguntó Rosalinda dulcemente- ¿podrías describirlos cielo?
Angy dudó un instante
-No los ví prácticamente. Solo cuando la neblina se formó- un escalofrió la recorrió al recordar esto- la chica tenia el cabello largo y negro. Y sus ojos… eran como los de ella- señaló a Saphire con cierto temor-Nunca había visto ojos así en una persona. Parecían…parecían los ojos de un cuervo.
Ante este comentario todos largamos una exclamación. ¿Ojos de cuervo? ¿Cabello negro? ¿Seria posible…?
-Esos malditos…-murmuró Saphire apretando los dientes- ¿qué están planeando?
-Estuvieron aquí anoche…si tan solo yo hubiera sido mas fuerte- Erik estrelló su puño contra una de las paredes, lo que hizo que esta se abollara
¿Estuvieron aquí?- exclamó Rosalinda atónita- ¿Qué ocurrió?
-Ellos…ellos trataron de llevarse a Amethyst- murmuró él con resentimiento- si tan solo yo…
-Hey, no es tu culpa- me apresuré a decirle, mientras envolvía su mano con las mías. Estaba fría.
-Chico eso no fue tu culpa. No había nada que pudieras hacer- lo tranquilizó Evandar- solo me alegro de que la chica este bien.
Le sonreí, aun sujetando la mano de Erik.
-¿Pero, qué es lo que quieren entonces? ¿Por qué trataron de llevarme, y por qué secuestraron a Angy?- musité frunciendo el seño
-Y a las otras chicas- agregó Erik
-¿Qué?- murmuré sin entender
-Las desapariciones de otras chicas que han estado ocurriendo  no son casualidad. Desde el principio supuse que era ellos pero no estaba seguro…ahora lo estoy- Erik dijo, apretando mi mano suavemente.
¿Pero por qué?- dudó Rosalinda
Se produjo un silencio
De pronto, como si se hubiera percatado de algo crucial, Evandar abrió los ojos de par en par, revelando así una expresión de perplejidad.
Sin embargo, no pronuncio palabra, simplemente se limitó a cerrar los puños ligeramente y dirigirle una mirada aprehensiva a sus hijos adoptivos.
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Rápido comentario; es posible que el siguiente capitulo tarde un tiempo también, debido a que la semana que viene comienzo las clases de nuevo ¬¬

en fin, espero sepan entender eso.
se los quiere mucho :)

cuidense^^

lunes, 7 de marzo de 2011

I'm baaack

Hola internautas! (?)


Bueno, al fin tuve tiempo para poder escribir este post (volví de vacaciones hace aproximadamente UNA semana, y aun no había podido publicar esto :S) y dejenme decirles algo: los extrañe


En fin, primero que nada, muchísimas gracias a los que me desearon felices vacaciones :3 Y realmente, fueron unos días excelentes!
siempre es bueno desconectarse de las rutinas e ir a algún lugar lindo y distinto, especialmente si a uno lo acompañan sus seres queridos :D


Mmh, dentro de una semana empiezo las clases...que...bizarro 


En fin, no tengo mucho tiempo para seguir divagando por aquí, pero PROMETO que mañana van a tener un nuevo capitulo.


Asi que antes de irme, les dejo un pequeño regalo (?)

para los que no tienen idea, estos son lobos marinos en el puerto de Punta del Este, extrañamente son muy sociables o.o

lunes, 14 de febrero de 2011

Capitulo 25

Capitulo 25

Niebla…
Voces…
Frío…
Soledad…
-¡Rápido dobla a la derecha!- exclamó Jonah señalando la entrada a otro túnel - no hay tiempo que perder! Si corremos quizás no nos alcancen! Aun están lejos, vamos!
-¡Pero no puedo seguir sin ti!- exclamó Angy-¡me perderé!

-¡Vamos Angy!¡ ellos se están acercando!- exclamó impaciente el pequeño.
…ya casi…un poco más…
Al llegar a la entrada del bosque, a solo unos pocos metros de la puerta trasera de la casa, Angy se desplomó en el suelo cubierto de hojas, cayendo como una más de ellas, mientras su respiración se minorizaba

Todas esas imágenes se agolparon en su mente como un huracán, haciendo que despertara de golpe, completamente sobresaltada.
Angry trató de calmarse. Su respiración estaba muy agitada y se encontró cubierta de sudor.
¿Qué había pasado?
Sus únicos recuerdos eran haber escapado por los túneles y haber salido hacia una carretera. Luego caminar, y caminar…y eso era todo.
Creía haberse desmayado al estar en la entrada del  bosque, pero esos recuerdos estaban borrosos y acompañados por unas terribles jaquecas.
Se aferró fuertemente a la sabana blanca, esperando que el dolor pasara.
…¡Espera un segundo! ¿Sabana blanca?
Bajo la vista hacia lo que sostenía su mano. En efecto, una sabana nívea y suave, que hacia juego con el resto de las cobijas y la almohada
¿Dónde estaba?
-Oh, despertaste. Que bueno, creí que estabas más herida de lo que aparentabas.
Esa voz emergió de las sombras de la habitación e hizo que Angy volviera a sobresaltarse.
Sacudió su cabeza de lado a lado de la habitación, buscando al propietario. Gracias a su estadía en aquella habitación oscura y posteriormente los túneles, su visión se había acostumbrado a la oscuridad, por lo que no le fue muy difícil divisar la figura sentada frente a ella en una butaca.
Un chico. Quizás de su misma edad.
Se tomó unos segundos para estudiarlo, hasta que un detalle le hizo helar la sangre.
Sus ojos. Esos ojos negros…
Exactamente como los de…
El grito que surgió de su garganta se pudo escuchar en todos los rincones de la casa, e hizo que las paredes retumbaran
-¿Q-quien eres tú?-balbuceó mientras trataba de levantarse torpemente de la cama, mas su cuerpo aun se hallaba exhausto- t-tu…tus ojos…
En ese instante, la puerta se abrió, dejando lugar a que dos personas más se sumaran a aquella extraña “reunión”
Otro chico, quizás en sus 19 o 20 años; y una chica de su misma edad
¡Oh no, estaba rodeada!
-¿Qué ocurrió?- preguntó la chica de largo cabello castaño, a la vez que se dirigía al primer chico- ¿Ella está bien? oímos unos gritos y…
Espera, ¿ella acababa de preguntar por mí?
-Sí esta bien. Solo algo asustada- respondió el chico de ojos negros tranquilamente- Se despertó de golpe, y supongo que debe de encontrarse muy desconcertada
Los observó discutir, a los tres, como si no supieran muy bien que hacer. El chico de ojos negros, que interpretó debía de ser el que estaba a cargo, no parecía muy convencido de su presencia en ese lugar. La chica trataba de convencerlo de lo contrario.
“Ha, como si quisiera quedarme en este lugar tan extraño de todos modos” pensó Angy
Y luego estaba ese otro tipo. El que parecía mayor que los otros dos. Era sin duda el más atractivo, pero el más extraño.
Parecía estudiar la conversación de los otros dos, con una sonrisa algo cínica en su rostro. Esa sonrisa, le resultaba vagamente familiar.
Definitivamente esta situación le a Angy ponía los pelos de punta.
Luego de unos diez minutos de conversación, la chica se volvió a percatar de que ella seguía allí, sin saber que hacer, y le dirigió una mirada comprensiva.
-Oh, lo siento, nosotros discutiendo aquí y tú sin saber en donde estas.- Se acercó a Angy y se sentó en el borde de la cama- soy Amethyst, por cierto.
Le tendió la mano y  la chica la observó unos segundos antes de aceptarla. Esa chica no parecía peligrosa; aun así, Angy había vivido demasiado como para dejar su paranoia de lado tan pronto.
-Ángela…Angy- murmuró entrecortadamente, aceptando el saludo
-Él es Erik- prosiguió señalando al de ojos negros.
Este le dirigió una mirada extraña, completamente diferente a la de la chica. Llena de desconfianza e incomodidad. Supuso que debía de sentirse tan cohibido con la situación como ella, a pesar de que él parecía dominarla.
-Un gusto- murmuró dirigiéndose a ella
-I-igualmente- tartamudeó la chica
-Oh, ¿es que acaso ninguno de ustedes va a presentarme?- una voz a sus espaldas exclamó, con un falso tono de angustia
El último chico, el más siniestro se abrió paso entre los otros dos y le dirigió una estremecedora sonrisa
-oh, el es Jason- murmuró la castaña entre dientes. Por su tono de voz, Angy pudo adivinar que aquel chico no le resultaba muy simpático; al igual que a ese tal Erik, quien le dirigió una mirada llena de odio.
-enchanté- se acercó a Angy y besó su mano, lo que hizo que unas manchas rojas aparecieran en sus mejillas
Erik volvió a fulminarlo con la mirada, más este respondió con una mueca.

…………………………………………………………….

-Gracias al cielo ha despertado. Creí que sus heridas serian algo más serio- suspiró Ams mientras entraba a la biblioteca.
Yo me levanté del sillón en donde permanecía sentado y me uní a ella en la entrada. Sin embargo, me limité a quedarme callado, aunque ella pareció interpretar mi silencio.
-Se que crees que puede ser peligroso tenerla aquí- en su voz se notaba cierto tono de excusa- pero no podíamos dejarla allí, para que muriera como un animal.
Suspire. Tenía razón. Aunque hubiera podido, no hubiera aguantado dejar a un humano morir de esa manera tan indigna.
-Por lo menos aquí podremos vigilarla, en caso de que algo extraño ocurra- murmuré distraídamente
-¿De que hablan los dos tortolitos?- la irritante voz de Jason nos interrumpió, abriendo de par en par las puertas de la biblioteca y entrando como si de su casa se tratara.
-¿Qué acaso nunca duerme?- susurró Ams con un tono agrio.
-Nosotros no necesitamos dormir muñeca- le dirigió una sonrisa mientras entornaba ligeramente los ojos- pero si tu quieres…
-¿Qué no tienes algo más que hacer aparte de molestar?- lo corté fríamente apretando los dientes- ¿Qué no ves que esto es serio?
-Ah, pero ese es tu problema pequeño Erik.- exclamó como si le hablara a un niño de seis años- Te tomas las cosas terriblemente en serio. La chica es humana; punto. No representa ninguna clase de peligro para nosotros.
-No puedo creer que diga esto…pero tu hermano tiene razón- se unió Amethyst dirigiéndose hacia mí- no creo que sea peligrosa. Solo debe de estar muy asustada…y no la culpo- desvió la mirada, probablemente recordando lo mismo que había sentido ella hacia tan solo un día.
-¿Lo ves? hasta tu noviecita me apoya- pasó su brazo por alrededor de los hombros de Ams
-Yo no soy su novia- murmuró ella simplemente, apartando el brazo de Jason con una mano.
Eso me hizo gracia.
Ella me sonrió y sus mejillas se tiñeron de un suave rojo.
-Ay ustedes son tan aburridos- suspiró Jason mientras se tiraba sobre el sofá mas largo y colocaba sus manos detrás de su nuca
-Entonces lárgate hacia un lugar más “divertido”- repliqué con ironía
-¿Y perderme de compartir unos días con mi adorado hermano? Nah olvídalo- sonrió a la vez que me observaba con sorna
-Iré a ver como se encuentra la chica- murmuró Ams poniendo los ojos en blanco y aproximándose hacia la puerta.
La abrió pesadamente y despareció tras de ella.
Un momento de silencio
-Gran elección- dijo Jason una vez que ella hubo abandonado la habitación, mientras me guiñaba un ojo
Yo solo me limité a emitir un gruñido
-Y dime ¿Cuánto tiempo más pensabas jugar con ella antes de que se enterara de que no eras humano?- inquirió alzando las cejas sin dejar de sonreír
-¿Tienes alguna idea lo desagradable que puedes llegar a ser?- repliqué irritado
-Mmh, me lo han dicho, si…-posicionó una mano en su barbilla, como si estuviera reflexionando
Le dirigí una mirada fulminante, ante la cual el soltó una carcajada seca
-Oh vamos, no me vengas con esas miradas. Siempre tan serio, tan controlado ¿No te cansas de ser un santurrón?- me preguntó burlonamente- sabes, ser malo es más divertido y mucho mas relajante.
-No sabes cuanto agradezco tu consejo- murmuré con ironía- pero estoy perfectamente bien siendo quien soy.
-Ah, pero esa es la cuestión- me interrumpió Jason levantando un dedo- ¿Es esa persona la que realmente eres?
Fruncí el seño
-¿A que te refieres?- inquirí cruzando mis brazos sobre mi pecho
-Pues…ese que quiere vivir en paz con los humanos…ese que los protegería no importa lo que pasase…ese que aparentemente no tiene deseos de matar… ¿es ese el verdadero Erik? ¿O es solo una cubierta para lo que hay debajo?
No supe que replicar. Simplemente me limité a mirarlo de arriba abajo, como si lo que estuviera diciendo no tuviera ningún sentido.
-Puedes mirarme así todo lo que quieras; puedes llamarme loco o traidor, incluso asesino. Pero en el fondo, muy en el fondo…sabes que tengo razón.  Porque hay todavía en ti un deseo oculto de matar; un deseo que has logrado dormir, pero que no se apaga nunca.
Mi respiración comenzó a agitarse. Tense mi mandíbula y mis puños.
-Y cuando eso pase- continuó él- cuando ese deseo se despierte de nuevo…ya nadie te podrá detener…
….……………………………………………..
Empujé suavemente la puerta de la habitacion, y asomé mi cabeza para observar el interior.
Aquella misteriosa chica se hallaba sentada sobre la cama, con las piernas cruzadas, y observando todo con una mezcla de incredulidad y temor.
Inspiré profundamente antes de abrir completamente la puerta, y me encaminé lentamente hacia ella.
Al verme, lo primero que hizo fue sobresaltarse, seguido de un pequeño gritito.
-¡No! ¡No te preocupes! No vengo a hacerte daño; solo quería ver como te encontrabas. Hoy parecías realmente shockeada- explique con el tono de voz más dulce que pude.
La chica me observó confundida y frunció el seño antes de contestar en un susurro
-s-si…estoy bien. Es solo que…
-Es solo que despertarte en un lugar totalmente desconocido para ti, con personas que nunca en la vida habías visto puede ser algo aterrador y confuso- terminé la frase por ella
Ella esbozó una pequeña sonrisa- la primera que le veía desde que llegó- y murmuró
-Si. Algo así.
Ahora que había logrado que su miedo inicial se desvaneciera un poco, me aventuré a sentarme nuevamente en el borde de la cama.
-Oye, se que puede sonar extraño y muy poco confiable que te diga esto, pero…puedes confiar en nosotros. No te vamos a herir ni mucho menos- sonreí.
Era como si me encontrara de pronto, tratando de convencer a una niñita asustada de que el dentista no era tan malo como parecía. Nunca antes había experimentado una situación así con una persona de mi edad.
-Siento haber gritado como una loca hoy- comenzó repentinamente ella- pero es que estaba tan…aterrada.
-Te entiendo perfectamente, créeme- le dediqué una sonrisa compresiva. Si, creo que yo la entendía mejor que nadie.
-Esos dos chicos de hoy…ellos no son humanos ¿verdad?- murmuró ella de repente.
Esa pregunta me sorprendió fuera de combate, por decirlo así; y me volteé para mirarla shockeada. ¿Cómo sabia…?
-solamente lo se- se encogió de hombros, como si hubiera leído mi mente, o mejor dicho mi expresión.
-Si…-murmuré al cabo de unos segundos, suspirando- no son humanos. Ni mucho menos.
Ella asintió con una extraña naturalidad, más en sus ojos aun se podían ver rastros de temor.
Se produjo un incomodo silencio, el que aproveché para inspirar profundamente y armarme de valor para formular la siguiente pregunta.
-Oye, se que en este momento lo que menos quieres es recordar…pero ¿Qué te ocurrió? Es decir, por qué estabas tan débil y tan herida? Parecía como si…como si huyeras de algo- reflexioné
Ella me miró un instante con sus ojos chocolate, inundados de pánico. Lamente enseguida haberle formulado esa pregunta. Es decir, no era de mi incumbencia, aun había tiempo para que ella lo contara si…
-Esta bien…-murmuró ella con firmeza- ¿quieres saber? Pues voy a contarte…

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hola querida gente del mundo :)
si, como podran ver, sigo viva xD
primero que nada, lamento muchisimo no haber podido publicar en un largo tiempo. pero estoy con lo que se podria llamar "bloqueo de escritor", por lo que las grandes  ideas no me vienen precisamente en este momento. afortunadamente tenia escritos dos capitulos mas.
segundo, si. van a tener que esperar más. este jueves me voy con mi familia a la playa, y no vuelvo hasta el 24, por lo que el siguiente capitulo va a tardar tambien. les ruego sepan disculparme xD
en fin, quisiera hacer una pausa antes de irme para agradecer a mis ahora 33 seguidores y a todos los que leen; porque sin ustedes el blog y el libro no serian nada. muchas gracias! :D

ahora si, me despido y nos vemos dentro de unos dias!
ustedes ya saben que hacer ;)